Anorexia

24 07 2008

Un relato d ela mano de nuestra pionera en el grupo d elos colavoraodres, si, hablo de Nomitso, la cual nos ha enseñado que puede tocar todos los generos por igual y juntarlos en uno, estee esun caso, en el que junta el drama y el terror como si una historia de El guardian de la cripta se tratase, disfrutadla:

Ella era una muchacha de 16 años, que residía en Barcelona. Su vida iba bastante bien, la relación familiar era bastante buena, hablaban de todo, tenían algo más de dinero que la gente de clase media, aunque tampoco era rica. Lo que mas le gustaba a ella de su familia, eran los sábados, cuando todos se sentaban y veían alguna película, comían palomitas, chucherías, chocolate y demás guarradas. Pero ella estaba pasando por un momento en al vida, la pubertad, en la que salía con sus amigas, y eso le encantaba, se lo pasaba genial, iban por las calles de Barcelona, riendose, de arriba abajo, todo genial, excepto en ese momento en el que se cruzaban con chicos, todas ellas, incluida ella, eran preciosas, rubias, morenas, todas preciosas, pero Carol, que asi se llamaba ella, era el patito feo del grupo, pues le sobraban algunos kilitos.

Un dia, después de estar con sus amigas , a la hora de volver a casa, iba sola, y se cruzo con una pandilla de chicos bastante crueles, que empezaron a llamarle gorda, ballena, y demas barbaridades, que a ella le afectaba mucho. Carol pensaba que porque le habia tocado a ella ser asi, mientras de fondo seguia escuchando esas bestialidades de parte de los chicos, de repente algo en la mente se le cruzo, y se paro en la calle, estaba enfrente a un patio, y se miro el reflejo, pero no vio lo bueno, no vio su largo y liso pelo rubio, brillante, sus ojos verdes… vio una chica gorda, fea, y algo inferior al resto de chicas, así que echó a correr hacia su casa, llorando, se sentia fatal. Llego a casa, cruzo corriendo toda su casa, y entre llantos, se durmió tirada en su cama.

Su madre pensó que habría tenido una mala tarde, y no le despertó para cenar.

Al día siguiente, Carol tenía clase, así que Berta, su mamá, le fue a despertar, como siempre con el desayuno en una bandeja; unas magdalenas, galletas, chocolate caliente, tostadas con mermelada de frambuesa…, Carol al ver ese desayuno, le dijo a su madre que no tenia hambre que no iba a comer nunca más…, aunque por dentro estaba deseando pegarle un bocado a alguna magdalena. Carol se marchó para clase, como siempre, pero mas agria con todas sus amigas, no almorzó, ni comió al volver a casa, tampoco merendó y no probo ni un bocado de su cena. Su madre pensaba que tarde o temprano tendría que comer algo, que no iba a aguantar tanto tiempo sin comer.

Paso una semana, y seguía igual, dos, y su actitud no cambiaba, un mes, y su cabezonería en no comer seguía en pie, aunque bueno, ya no lo pasaba mal, no se acordaba ya de lo que era tener hambre. Ella había bajado ya algunos kilos considerables, aunque se seguia viendo igual que al principio. Segundo mes, y su cuerpo ya se decayo, se derrumbo en medio del comedor, ella estaba sola en casa, asi que hasta que vinieron sus padres, no podían hacer nada por ella. Ella mientras tanto, tirada en el suelo, se debatía entre la vida y la muerte. Por fin sus padres llegaron a casa, y corriendo la llevaron a urgencias…aguanto toda la tarde viva, pero por la noche el monitor emitió ese fatídico “piiiiiiiiiiiiii” que nadie quiere escuchar. Su familia lloraba, no podían hacer nada ya por ella, sus amigas también le lloraron, Patricia, su mejor amiga, le cogio de la mano y le dijo “ siempre te querré Carol, siempre estarás aquí, en mi corazón” y al levantarle la mano, leyó que en el brazo una “ultima nota” que Carol se habían escrito. En la nota que ocupaba bastante trozo del brazo ponía: “ Lo siento, empecé y no pude parar, siento todos los problemas que os pude dar, os quiero a todos, pero parece que ya toca que me marche, siempre os recordare” , al leer eso, la habitación se quedo en silencio, y nadie añadió nada más……..





18 07 2008

“He vuala” aqui tenemos la primera aportacion importante de este blog, aqui tenemos la primera história que es de fuera del Staff, gracias a Nomitso por la historia, que no termina aqui, espero que tengais pañuelos a mano, porque os hara soltart ma de una lagriumilla:

Acaba de romper un plato, una vaso y una foto que le habian regalado esas piratas del mundo donde la tierra es firme y las calles huelen a hierba mojada todos los dias. No entendió muy bien como de la noche a la mañana podia haberlo perdido todo, que lo que antes eran amigas, ahora, eran enemigas, y todo por un simple malentendido que ninguna deseaba arreglar, al fin y al cabo la gente es como es, no la podemos cambiar. Despues de secarse las lagrimas que ya le salpicaban en las piernas semi-desnudas por su minifalda, se levanto de la silla que tenia junto al telefono, fue a la cocina y barrió cada trocito de esos sueños y años rotos reflejados en la vajilla. Al dia siguiente, se prometio nada mas levantarse que iba a ser un dia diferente, que lo que paso es cosa del pasado y que al fin y al cabo, ellas se lo perdian. Con 19 años que tenia, estaba estudiando publicidad en la universidad de su pequeño barrio de Londres, y para pagarse los estudios hacia dos cosas: posaba como modelo de revistas y hacia fotografias para una tienda de su barrio, bodas,comuniones,bautizos y todo aquello que conlleve un gasto desmesurado de dinero que la gente ansia por recordar, aunque sea, en fotografias. Se arreglo un poco, pues su imagen le ayudaba a pagar su piso y no podia permitirse el lujo de ir desarreglada o con los ojos hinchados a su tercera sesion de la semana, siendo martes. Cogio las cucharillas pequeñas del congelador y se las puso un rato en los ojos, asi el hinchazon disminuia, y se vistio; minifalda negra, con medias carne, zapatos negros de tacon fino, pero no demasiado alto, jersey blanco de lana y cuello largo, se ondulo su pelo largo y moreno y se puso una boina a juego, blanca y negra. La sesion salio fantasticamente, ella estaba contenta y con una cantidad importante en el bolsillo, y sonreia mientras escuchaba su cancion favorita en el mp3. Al llegar a casa se dio cuenta de que en estos años habia cogido mucha autoestima y que habia reforzado su caracter, se sorprendio muchisimo de no haber llorado mas en todo el dia, entonces enchufo la minicadena, puso un poco de Aretta Franklin, y su autoestima se elevo con cada ‘Respect’ que decia esa mujer negra. Ella la adoraba.
(…)