Dos de Anabel

23 07 2008

Nada a comentar, por falta de tiempo, aqui os dejod es cortos mas de Anabel, disfrutadlos:

Gracias

Debo darte las gracias

por todo aquello dado a mi ser.

Sin esperar nada a cambio,

hacías las decilias de tu prima pequeña.

Cada día menos pequeña,

y siempre más madura y sabia,

valorando tus ofrendas y regalos,

tus simples gestos,siempre algo más que eso.

Volcando tu cariño hacia mí,

iniciándome en la sabia literatura,

en la extraña música

y regalándome mis favoritas de tus camisetas.

Faltan palabras,

ya que no sé como decirte ” gracias”.

Por ello escribo este poema,

si se le puede llamar así.

Gracias.

La tragedia de Laurita

Laura salió del colegio muy entusiasmada aquel día y nada la hacía pensar aquello que se le venía encima. A la salida del colegio, su padre, como siempre.

Laura lo notó raro, y le preguntó :

-¿Papá, qué pasa?

Su padre frunció el ceño e hizo una extraña mueca. Laura la conocía, y sabía que era síntoma de que algo iba mal.

Hace unos días ella los había notado raros, distantes y poco cariñosos, pero no se imaginaba lo que realmente había ocurrido.

-Niña mía, no sé cómo decírtelo… Verás, esta mañana cuando te has ido me he acercado a ver a Rosita y…

Su padre se estremeció, no sabía cómo contar aquello a su niña.

-¿Y…? – preguntó Laura.

Su padre vaciló un poco y finalmente se decidió:

-¡Estaba muerta!

La niña se echó a llorar, no sabía de que manera enfocarlo. Al llegar a su casa y ver tal masacre solo pudo pedir a su padre que alejara a Pepito de allí.

¿Cómo podía haber matado a su esposa y COMERSE parte de ella?

La pequeña Laura tan solo quería que su pequeña Rosita volviera y que Pepito… ¡Se deshiciera en el infierno de los hámster!