Anguila

22 07 2008

Me dolía todo, el golpe en la cabeza me había dejado inconsciente, para mi sorpresa no estaba en mi casa ni en medio del descampado donde nos la jugaron, había un techo de hormigón en el que ponía: “llevo 4000 días aquí encerrado tengo que escapar, no me queda sitio donde escrib..”

Por lo que leí, estaba encerrado y supongo que no por mi comodidad, ni por mi seguridad, me puse en pie, y mire a mi alrededor dos camas, una de ella estaba yo, en la otra de enfrente había alguien dormido, tapado con una sabana, respire hondo, me dolía la cabeza, me dieron pinchazos los pulmones y la boca me sabia rara, entonces lo vi con claridad, no se trataba de otro, sino, del jefe, estaba tapado por aquello de la decencia, pero no habían tenido muchos remilgos ala hora de abrirlo en canal y dejar nada más que los órganos impactados por las balas y algunos mas que no necesitaban, estaba casi vacío era como un cascaron de nuez abiertote habían sacado hasta los ojos, tenia la mandíbula inferior rota como a culatazos de un ármale resto del cuerpo estaba como seco, como si le hubiesen quitado la vida y toda al agua y grasa del cuerpo, era una visión espantosa, no puede contenerme mas, vomité justo al lado , las lagrimas me caían, tenia miedo y sentía rabia por lo que el habían hecho, el jefe no solía ser muy amable, peor era un hombre bueno que ayudaba siempre a todos los de nuestro patético pueblo, y a mi me crió como un hijo…

La propia impotencia y rabia me hicieron pegarle varios puñetazos al suelo, mientras seguían cayendo las lagrimas, de repente oí una voz que venia de detrás de mi, una voz seca y a punto de acabarse su ultimo aliento, que me dijo:

-Jenkinn….cuidado con estos tíos…no tienen alma hijo, no tienen ningún respeto a la vida….tienes q salir de aquí….

El jefe me estaba hablando y me miraba aun sin ojos, podía hablar todavía, no se cuantas horas llevaría ahí, peor estaba agonizando, lloraba sangre, aun con la mandíbula destrozada podía hablar, o se esforzaba para hacerlo, al principio me asuste, pensaba que ya había muerto, entonces continuo hablando con lo que fueron sus ultimas palabras:

-Ten cuidado, a mi me inyectaron algo, antes de que me pasase esto, no se que seria, peor después de hacerlo note como si me devorasen por dentro un millón de hormigas…Jenkinn, ten mucho cuidado escapa de aquí a la mínima que puedas…

Tosió como pudo un par de veces y se fue, para siempre, por mi culpa, yo le dije de llamar a estos tíos, yo le anime a ir al claro y por mi culpa estamos aquí…de repente de un megáfono que había en una esquina del techo sonó una llamad a alguien:

“Sujeto 625-E, Sr. Jenkinn S. Pyros, por favor túmbese en la cama para una inspección rutinaria, no queremos que se haga daño”

Deberían estar de broma, ¿pensaban de verdad que me iba a tumbar para que me hiciesen lo mismo que al jefe?, no era mi intención, no señor, me estimaba demasiado al vida para morir con tan solo 24 años, de repente, desde los conductos de ventilación empezó a salir una nube de gas verduzco, y se comenzó a llenar la habitación de el, se me iba la cabeza, me pesaban los parpados, y volví a caer; después de eso solo recuerdo imágenes sueltas de estar como en un trance entre estar dormido y despierto, solo recuerdo, una luz como de quirófano, unos tíos vestidos de blanco con mascarillas de gas, con el artilugio que encontré en la mina en la mano, y un aparato que parecía inyectar algo y como ese aparato me metían una especie de liquido azul eléctrico por las venas, también recuerdo un dolor insoportable, cuando recobre la conciencia ya estaba de nuevo en mi celda, pero esta vez estaba atado , de manos y pies, y tenia una maquina q me insuflaba oxigeno y otras dos que me inyectaban algo no se muy bien que, peor tenia miles de tubos por encima y debajo, y no podía moverme, me sentía oprimido por tantas maquinas intente gritar, pero no pude, un sudor frío recorrió todo mi cuerpo, y de repente, empecé a notar como si todo mi cuerpo se carbonizase por un rayo de arriba a bajo, pensé que moriría o que iba a explotar, de repente las maquinas se pusieron a toda su potencia y me inyectaban mas liquido extraño de ese que vi antes, perdí el conocimiento, lo ultimo que me pareció ver antes de desmayarme fue una etiqueta en mi pie que ponía “anguila”.

Un nuevo trozo de Electroshock, la cosa se va poniendo interesante, y he pensado en poner algun dibujillo para las historias a partir de ahora algunas tendran alguna ilustracion a lapiz.

Mañana mas cosas de Anabel y continuaremos con mas de Nomitso y Ander en cuanto escriban mas.





Viva en muerte

22 07 2008

Aquí estoy, en un lugar inérte y simple.

Todo es blanco, hasta mi ropa, y eso que odio como me queda el blanco

Me fijo en mis manos : son pálidas y ya no tengo las uñas largas y negras.

¿Qué está ocurriendo?

La gente de mi alrededor me sonríe. No entiendo nada.

Camino…

Un tal San Pedro me da la bienvenida. ¿Bienvenida?

Que sitio más extraño de vacaciones, mis padres me dijeron que íbamos a Marina d’Or.

Aunque, si hay ordenador y play, puede que no esté tan mal quedarse.

he empezado colgando algo sencillito de nuestra nueva colavoradora, si queridos niños las filas de este blog se van haciendo mas grandes, por ahora ya somos 4, ¿quien no dice que en un fututro seamos cientos?, en fin espero que os haya gustado la entrada de Anabel, pronto mas y espero que mejor.