18 07 2008

“He vuala” aqui tenemos la primera aportacion importante de este blog, aqui tenemos la primera história que es de fuera del Staff, gracias a Nomitso por la historia, que no termina aqui, espero que tengais pañuelos a mano, porque os hara soltart ma de una lagriumilla:

Acaba de romper un plato, una vaso y una foto que le habian regalado esas piratas del mundo donde la tierra es firme y las calles huelen a hierba mojada todos los dias. No entendió muy bien como de la noche a la mañana podia haberlo perdido todo, que lo que antes eran amigas, ahora, eran enemigas, y todo por un simple malentendido que ninguna deseaba arreglar, al fin y al cabo la gente es como es, no la podemos cambiar. Despues de secarse las lagrimas que ya le salpicaban en las piernas semi-desnudas por su minifalda, se levanto de la silla que tenia junto al telefono, fue a la cocina y barrió cada trocito de esos sueños y años rotos reflejados en la vajilla. Al dia siguiente, se prometio nada mas levantarse que iba a ser un dia diferente, que lo que paso es cosa del pasado y que al fin y al cabo, ellas se lo perdian. Con 19 años que tenia, estaba estudiando publicidad en la universidad de su pequeño barrio de Londres, y para pagarse los estudios hacia dos cosas: posaba como modelo de revistas y hacia fotografias para una tienda de su barrio, bodas,comuniones,bautizos y todo aquello que conlleve un gasto desmesurado de dinero que la gente ansia por recordar, aunque sea, en fotografias. Se arreglo un poco, pues su imagen le ayudaba a pagar su piso y no podia permitirse el lujo de ir desarreglada o con los ojos hinchados a su tercera sesion de la semana, siendo martes. Cogio las cucharillas pequeñas del congelador y se las puso un rato en los ojos, asi el hinchazon disminuia, y se vistio; minifalda negra, con medias carne, zapatos negros de tacon fino, pero no demasiado alto, jersey blanco de lana y cuello largo, se ondulo su pelo largo y moreno y se puso una boina a juego, blanca y negra. La sesion salio fantasticamente, ella estaba contenta y con una cantidad importante en el bolsillo, y sonreia mientras escuchaba su cancion favorita en el mp3. Al llegar a casa se dio cuenta de que en estos años habia cogido mucha autoestima y que habia reforzado su caracter, se sorprendio muchisimo de no haber llorado mas en todo el dia, entonces enchufo la minicadena, puso un poco de Aretta Franklin, y su autoestima se elevo con cada ‘Respect’ que decia esa mujer negra. Ella la adoraba.
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